En el capítulo 3 escribiste que Mara tiene los ojos verdes. Lo escribiste un martes de marzo, con prisa, y no lo volviste a pensar. En el capítulo 17, Álex la mira por fin de cerca y le ve unos ojos castaños preciosos. Bonita escena. Lástima de ojos.
Para eso existe la biblia.
Qué es una biblia
El nombre viene de las series de televisión: cada serie tiene un documento con todo lo que hay que saber de su mundo, para que el guionista que entra en la tercera temporada no case otra vez a quien ya se divorció en la primera. En una novela es lo mismo, a menor escala: tu memoria externa. Quién es quién, cómo es cada sitio, qué cosas importan y qué reglas no se rompen.
No es la novela. No es un sitio para escribir bonito. Es un cuaderno de consulta, y cuanto más rápido encuentres en él lo que buscas, mejor funciona.
Qué apuntar
El criterio más útil es este: apunta lo que ya has decidido y puede volver a salir.
- Lo que se ve y se repite. Los ojos de Mara, la cicatriz de quien sea, la voz ronca de Julia. Todo lo que, si cambia sin querer, alguien lo notará.
- Cómo habla cada cual. Bruno llama a todo el mundo «criatura», incluido el dragón. Esas manías dan mucha vida y se olvidan con facilidad.
- Lo que mueve a cada personaje. Qué quiere, qué necesita, qué mentira se cree. Esto no es decoración: es lo que te dice cómo reacciona en una escena que aún no has escrito.
- Las relaciones. Quién es hermana de quién, quién le debe dinero a quién, quién no se habla con quién desde las fiestas de hace diez años.
- Las reglas del mundo. En Se busca dragón, la novela de ejemplo de Sunday Plot, el dragón solo come pan del horno de Bruno. Esa regla es la que hace que todo el tercer acto funcione. Si se te olvida a mitad de libro y lo pones a comer chorizo, adiós final.
- Los objetos que importan. El huevo, la urna, la cáscara abierta, la orden de detención que Álex se calla. Cosas que pasan de mano en mano o que alguien busca.
Qué no apuntar
Aquí hace falta un poco de valor, porque apuntar es muy agradable y da la sensación de estar trabajando.
- Lo que nunca va a salir. La comida favorita de Julia, el nombre del abuelo de la peluquera, la historia completa de Valdrago desde la Edad Media. Si te divierte, adelante, pero que no te robe la tarde de escribir.
- Lo que aún no has decidido. La biblia guarda decisiones. Las dudas van a la bandeja de ideas, o a «Aún no lo sé».
- Párrafos de prosa. «Sus ojos eran del verde de los prados tras la lluvia» es una frase de la novela. En la biblia basta con «ojos verdes».
Hay una enfermedad conocida entre quien escribe fantasía: pasarse dos años construyendo el mundo y no escribir ni una página. La biblia la puede contagiar si te descuidas. Un buen remedio es rellenarla sobre la marcha, cuando una escena te pide un dato, y no antes.
Cómo se ordena
Más o menos en cuatro cajones:
- Personajes. Una ficha por persona (o por dragón).
- Lugares. Uno dentro de otro: Valdrago, la plaza, la urna. Hay un artículo entero sobre esto.
- Objetos, grupos y reglas. Lo que no es ni persona ni sitio. Los gemelos del bar funcionan casi como un solo personaje, así que pueden ser un grupo.
- Relaciones. Las líneas entre unos y otros.
Y una cosa que no hace falta apuntar, porque se puede calcular: en qué escenas sale cada cual. Eso ya está en tus escenas. Copiarlo a mano es la manera más segura de que un día no coincida.
Pistas
- Apunta en el momento. Cuando decidas algo escribiendo, déjalo en la biblia antes de pasar al siguiente párrafo. Diez segundos ahora te ahorran media hora de buscar en el capítulo 3.
- Pocas palabras. Una ficha que se lee de un vistazo se consulta. Una de tres páginas, no.
- Revisa la biblia al terminar un capítulo. No para rellenarla, sino para ver si algo ha cambiado.
Para hoy
Abre la ficha de tu protagonista y apunta tres cosas que se ven o se oyen: un rasgo físico, una manía y algo de su forma de hablar. Luego, una regla de tu mundo que no se pueda romper (todos los mundos tienen alguna, aunque sea «en este pueblo nadie cierra la puerta con llave»).
En Sunday Plot, la Biblia tiene a los personajes (cómo es, qué quiere y necesita, su herida, lo que se cree y su arco beat a beat), los lugares, y los objetos, grupos y reglas del mundo. Las relaciones se añaden desde cada ficha («Álex — quiere detener a — Mara») y se ven todas juntas en el mapa de Relaciones. Y «Dónde sale» se rellena solo: cada personaje sabe en qué escenas narra, está o se le menciona, sin que tengas que copiar nada. Los ojos de Mara, eso sí, los tienes que apuntar tú.