Hay quien planifica antes de escribir y quien escribe para enterarse de qué va su novela. Si escribes para descubrir, en algún momento tendrás un borrador entero y una sospecha: algo no termina de funcionar, pero no sabes dónde.
Para eso sirve mirar la estructura a posteriori. No para meter tu novela con calzador en un molde, sino para verla desde arriba y descubrir dónde cojea.
Elige una plantilla (no es un contrato)
Una plantilla de estructura es una lista de momentos que suelen aparecer en las historias que funcionan, en un orden y más o menos en un punto del libro. Usada en revisión, es una lente: te deja ver tu novela de una forma en la que, desde dentro, no se ve.
Cuál elegir depende de lo que quieras mirar:
- Despierta al dragón es muy concreta: catorce piezas con nombre y sitio. Si dudas, empieza por ella. Te dirá cosas incómodas, y eso es lo que buscas ahora.
- Tres actos tiene menos piezas. Va bien si tu novela es poco convencional y una plantilla muy detallada te da más ruido que pistas.
- Tus propios beats. Si ninguna te encaja, crea los tuyos. También vale.
En Sunday Plot, la plantilla se elige en la Estructura. Tus escenas no se mueven ni se pierden: siguen donde estaban, esperando en «Escenas sin beat».
Coloca cada escena en su beat
Ahora, escena a escena, pregúntate en qué momento de la historia cae. No por la página en la que está, sino por lo que hace.
En Se busca dragón, la escena en la que Mara y Álex encuentran la cáscara abierta en el horno de la panadería es «Patas arriba»: el misterio cambia de naturaleza (nadie robó el huevo, ha nacido) y Álex empieza a creerla. Aunque en tu borrador esté en el capítulo 14 de 20, va ahí.
Criterios para las dudosas:
- Si cabe en dos beats, ponla en el que cambia algo. Una escena que solo prepara el terreno pertenece al beat al que prepara.
- Si sigue un hilo secundario, quizá no necesita beat. Las escenas en las que Mara y Álex discuten y acaban riéndose de lo mismo pueden ir con su subtrama, la del romance, en vez de con un beat.
- No te fíes del orden. Puede que un beat te quede con escenas de tres capítulos distintos. Eso no es un error; es información.
Mira los huecos
Cuando todo está colocado, aparecen los beats vacíos. Y ahí está, muchas veces, lo que no funcionaba.
Imagina que el borrador de Se busca dragón salta de «Ya se ha liado» (la urna aparece vacía) a la decisión de Mara de investigar, sin nada en medio. «Que lo arregle otro» está vacía. Mara nunca duda, nunca se plantea encerrarse en la biblioteca a esperar. ¿Pasa algo? Es una pieza flexible, así que puede que no: hay protagonistas que no dudan ni un segundo. Pero en Mara se echa de menos. Sin esa duda, su decisión pesa poco, y quien lee no siente lo que le cuesta a alguien que lleva un año esperando que la inviten a un café.
¿Todo hueco es un problema? No. Depende. Pregúntate:
- ¿Echa algo de menos quien lee? Si el cambio de tu protagonista parece caído del cielo, probablemente sí.
- ¿Ese momento ocurre, pero dentro de otra escena? Entonces no falta; está escondido. Vale la pena saberlo.
- ¿Tu novela, sencillamente, no es así? También es una respuesta.
Sunday Plot avisa de un beat sin escenas cuando sus vecinos sí tienen. Es una pregunta, no una orden.
Y las que no encajan en ningún sitio
Al final quedarán algunas en «Escenas sin beat». Suelen ser de tres tipos:
- De una subtrama. Dale la subtrama y listo.
- Apuntes para ti. La historia del huevo desde que llegó al pueblo, contada en ocho páginas, es documentación. Su sitio es la Biblia (una ficha de objeto, una regla del mundo), y en la novela basta con una línea que quien lee entienda.
- Escenas en las que no cambia nada. Las tres veces que Mara interroga a la peluquera, por ejemplo. Aquí toca fundir o cortar. No hace falta hoy: con saberlo es suficiente.
Cambiar de plantilla sin perder nada
A veces eliges una plantilla, colocas medio libro y notas que no te cuadra. Se puede cambiar. En Ajustes, «Cambiar de plantilla» te enseña antes cómo quedaría. Cada beat viejo pasa al nuevo que cae en el mismo punto del libro, y sus escenas se van con él. Lo que escribiste en cada beat se conserva con el nombre antiguo delante, del estilo «[Ya se ha liado] La urna aparece vacía».
Y si ninguna plantilla te convence del todo, en la Estructura puedes añadir, renombrar y quitar beats. Quitar uno no borra sus escenas; solo las deja sin beat.
Para hoy
Elige una plantilla y coloca solo las escenas del primer cuarto de tu novela. Mira si queda algún beat vacío y escribe al lado, en una línea, si lo echas de menos o no.
En Sunday Plot es el paso «Elige una estructura para ordenar lo que ya tienes», dentro de «Revisar lo que hay». Diez minutos para elegir; el resto, a tu ritmo.