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Cuando ya tienes algo · 5 minutos de lectura

Señales de que a tu novela le falta algo (y cómo encontrar qué)

Notar que algo no funciona es fácil; saber qué es, no tanto. Cinco síntomas frecuentes, lo que suele haber detrás de cada uno y dónde mirar para encontrarlo.

En este artículo
  1. 1. El medio se hace eterno
  2. 2. Un personaje desaparece
  3. 3. Una subtrama se para
  4. 4. Todas las escenas acaban igual
  5. 5. Fichas que ya son prosa
  6. Preguntas, no errores
  7. Para hoy

Le das un borrador a alguien de confianza y te dice: «Me ha gustado, pero hacia la mitad se me hizo un poco largo». Gracias. ¿Y ahora qué? Es como cuando el coche hace un ruido raro: oírlo es fácil, lo difícil es saber de dónde sale.

Casi siempre hay una causa concreta, y casi siempre se puede encontrar mirando los datos de la novela en vez de releerla entera. Aquí van cinco síntomas frecuentes y dónde mirar.

Del síntoma a dónde mirar

  1. Lo que notas

    El medio se hace eterno.

    Lo que suele haber detrás

    Tras el punto medio no cambia nada: la misma jugada, una y otra vez.

    Dónde mirar

    Estructura: los beats del medio

  2. Lo que notas

    «¿Y Bruno?»

    Lo que suele haber detrás

    Un personaje pasa cinco capítulos o más sin aparecer.

    Dónde mirar

    Avisos: personajes que desaparecen

  3. Lo que notas

    Un beso que llega de la nada.

    Lo que suele haber detrás

    Una subtrama se queda quieta cuatro capítulos o más.

    Dónde mirar

    Subtramas por capítulo

  4. Lo que notas

    Escenas que se parecen todas.

    Lo que suele haber detrás

    Cuatro o más seguidas acaban con la misma carga (+ o −).

    Dónde mirar

    Ficha de escena: cómo acaba

  5. Lo que notas

    Fichas que pesan.

    Lo que suele haber detrás

    Más de 300 palabras en «Qué pasa» o en las notas.

    Dónde mirar

    Avisos: esto ya parece prosa

Los avisos son preguntas, no errores: tú decides qué es a propósito.

1. El medio se hace eterno

El síntoma más común y el más difuso. Quien lee no sabe decir por qué, pero entre el capítulo 8 y el 15 se ha mirado el móvil cuatro veces.

Lo que suele haber detrás: en la segunda mitad del segundo acto no cambia nada importante. Pasan cosas, pero son la misma cosa repetida. Imagina un borrador de Se busca dragón en el que Mara interroga a la peluquera, luego a la de la comisión de fiestas, luego a los gemelos del bar, y cada interrogatorio funciona igual: pregunta, coartada mala, a la siguiente. Divertido dos veces. A la quinta, ya no.

Dónde mirar: en la Estructura. Fíjate en los beats del medio. ¿Hay un «Patas arriba» de verdad, algo que cambie de qué va la historia? (Aquí, la cáscara abierta en el horno: nadie robó el huevo, ha nacido.) ¿Tienen escenas los beats que vienen después, o está todo amontonado en «Ahora viene lo divertido»?

Ningún programa detecta «el medio se hace largo», y Sunday Plot tampoco. Pero ver los beats con sus escenas lo deja bastante a la vista.

2. Un personaje desaparece

«¿Y Bruno?». En un primer borrador de Se busca dragón podría pasar: Bruno, el panadero, sale en el capítulo 1, le da a Mara la frase que resume el tema y no vuelve a aparecer hasta el 7, justo cuando la historia necesita que quien lee lo quiera. Pero quien lee ya se ha olvidado de él.

Lo que suele haber detrás: el personaje es importante para ti, pero en el papel se ha quedado fuera. No hace falta darle una escena entera; a veces basta con que Mara compre el pan, o con que alguien lo mencione. En la versión final, Bruno escucha desde la barra del bar en el capítulo 3, y en el 6 Mara encuentra migas de su pan, chamuscadas, bajo la ventana de la biblioteca. Poca cosa, y basta.

Puede que sea a propósito. Bruno esconde un dragón en el horno: tiene motivos para no dejarse ver. Aun así, conviene que sea una decisión y no un despiste.

Sunday Plot avisa cuando un personaje no aparece en cinco capítulos o más y luego vuelve. Cuenta que esté, que lo mencionen o que narre.

3. Una subtrama se para

Es la versión de la anterior para los hilos. Imagina que la relación entre Mara y Álex arranca con fuerza, se queda quieta cuatro capítulos mientras avanza la investigación y de repente, en el final, se besan. A quien lee le falta el camino.

Dónde mirar: en «Subtramas por capítulo», una rejilla que enseña en qué capítulos avanza cada hilo. Los tramos de cuatro capítulos o más sin avanzar salen rayados, y se ven a la primera. Sunday Plot también lo avisa.

4. Todas las escenas acaban igual

Este cuesta verlo desde dentro. Cada escena está bien, pero seguidas cansan. Suele pasar porque todas terminan en la misma dirección: todo le sale mal a tu protagonista, una y otra vez, o todo le sale bien.

En la ficha de cada escena hay un «Valor en juego» (la confianza de Mara en el pueblo, por ejemplo) y, para ese valor, cómo empieza y cómo acaba la escena: + o −. Si los interrogatorios acaban todos en negativo, nadie le cuenta nada a «la nueva», quien lee aprende el patrón y deja de preguntarse qué pasará. Basta con romperlo una vez: los gemelos del bar se van de la lengua y le cuentan que llevan un año apostando a si el huevo «estaba vivo». Una escena en positivo y el ritmo respira.

Sunday Plot avisa a partir de cuatro escenas seguidas que acaban con la misma carga. Una escena sin carga corta la racha.

5. Fichas que ya son prosa

Abres la ficha de una escena y en «Qué pasa» hay cuatrocientas palabras con diálogos. No es un fallo, es entusiasmo: estabas escribiendo y no te diste cuenta. Pero una ficha que se lee como un capítulo deja de servir de mapa, y la escena se queda a medio escribir en el sitio equivocado.

Si pasa de 300 palabras, Sunday Plot te lo dice. Lo que te ha salido, guárdalo en tu manuscrito. En la ficha, tres líneas: qué pasa.

Preguntas, no errores

En Sunday Plot todo esto se reúne en la pantalla de Avisos. Hay alguno más (un personaje que muere y sigue saliendo después, o un narrador que solo cuenta una escena), y todos se formulan como preguntas, porque muchas veces la respuesta es «sí, es a propósito». Cada aviso lleva a donde se arregla. Si decides que algo está bien así, pasas al siguiente y ya está.

Una cosa honesta: los avisos solo ven lo que les has contado. Si las escenas no tienen capítulo, ni personajes, ni cómo acaban, hay poco que mirar. Por eso, en «Revisar lo que hay», antes de los avisos va «Completa lo que le falta a cada escena».

Para hoy

Elige uno de los cinco síntomas, el que más te suene, y busca un ejemplo en tu novela. Solo uno. Escribe al lado si es a propósito o no.

En Sunday Plot, abre los Avisos y quédate con el primero. Si es a propósito, pasa al siguiente sin remordimientos. Si no, ya sabes por dónde seguir mañana.