Es la pregunta que todo el mundo hace y que casi nadie contesta del todo. ¿Cuánto hay que escribir al día? La respuesta honesta es «depende». Pero un «depende» a secas no ayuda a nadie, así que aquí van números, y también de qué dependen.
De qué depende
Del tiempo que tienes de verdad. No el que tendrías en una vida ideal con una cabaña en el monte. El de esta semana, con su trabajo, sus cenas y su lavadora pendiente.
De la fase. Un día de borrador se mide en palabras. Un día de revisión puede acabar con menos palabras que al empezar, y ser un día buenísimo. Un día de planificación no tiene palabras de novela, y cuenta igual.
De si sabes qué pasa en la escena. Esto pesa más de lo que parece. Sentarse con la escena pensada (qué quiere el personaje, qué se lo pone difícil, cómo acaba) se nota mucho en lo que escribes en el mismo rato, porque no te paras a decidir a cada frase.
De tu velocidad. Varía muchísimo de una persona a otra, y de un día a otro en la misma persona. En borrador, mucha gente anda entre unos cientos y mil palabras por hora. Tu número es tuyo, y solo lo sabrás midiéndolo un par de semanas.
Rangos realistas
Como orientación, sin que ninguno sea mejor que otro:
- 200 o 300 palabras. Media hora robada antes del trabajo o después de acostar a los niños. Trescientas palabras son más o menos una página de libro. Una página al día es una novela en menos de un año.
- 500 palabras. Una hora tranquila para mucha gente. Un ritmo de crucero cómodo.
- 1.000 palabras. Una sesión larga, o una media hora muy productiva si escribes rápido y la escena estaba clara.
- 1.667 palabras. La cifra del famoso reto de noviembre: 50.000 palabras en 30 días. Es un esprint, no un ritmo para todo el año, y no pasa nada por no hacerlo.
La cuenta: cuánto tardarías en terminar
Una novela media ronda las 80.000 palabras. Se busca dragón, la novela de ejemplo de Sunday Plot, apunta justo a eso: 41 escenas de unas 2.000 palabras cada una. Con esa cifra, la cuenta es fácil:
80.000 palabras, a distintos ritmos
Palabras al día
Todos los días
5 días por semana
300
267 días casi 9 meses
54 semanas algo más de un año
500
160 días algo más de 5 meses
32 semanas unos 7 meses
1.000
80 días unos 2 meses y medio
16 semanas casi 4 meses
Fíjate en una cosa: escribir 300 palabras cinco días por semana da lo mismo que escribir 500 tres días por semana. Las dos son 1.500 a la semana, y las dos terminan el borrador en algo más de un año. Si te cuesta escribir a diario, puedes escribir más en menos días. Tres sesiones de 1.000 a la semana dejan el borrador hecho en unos seis meses.
Y una cosa más: estas cuentas son para el primer borrador. Planificar antes ahorra tiempo de borrador, y revisar después lleva el suyo. Mejor saberlo ahora que en el mes once.
Sesiones, no solo palabras
Contar palabras tiene un problema: hay días en que no es lo que toca. Días de pensar una escena difícil, de reordenar capítulos, de descubrir que Bruno tiene 82 años y no 62 y hay que cambiarlo en tres sitios. Ese día la cifra es cero y has trabajado.
Una alternativa que funciona a mucha gente: medir sesiones o tiempo. «Me siento 30 minutos, cuatro días por semana.» Eso depende de ti. Las palabras que salgan en esa media hora dependen de muchas cosas que no controlas, y por eso son peor medida de tu esfuerzo. Si cumples con las sesiones, las palabras llegan.
Por qué las rachas pueden salir caras
Las rachas (cuántos días seguidos llevas escribiendo) motivan mucho. Hasta que se rompen. Una gripe, una semana de mudanza, un niño con fiebre. Y cuando el contador vuelve a cero, a mucha gente le pasa lo mismo: se le quitan las ganas de empezar otra vez desde nada. Lo que era un empujón se convierte en una deuda.
Las rachas también empujan a escribir cualquier cosa para no romperlas. Cincuenta palabras sin ganas a las doce menos cinco de la noche, solo para que el número siga subiendo.
Sunday Plot no tiene rachas, a propósito. Tampoco porcentajes de productividad ni contadores que se rompen. Te enseña lo que has hecho, nunca los días que no.
Pistas
- Un mínimo ridículo y un máximo razonable. El mínimo (cincuenta palabras, una frase, abrir el archivo) te deja empezar los días malos. El máximo te deja algo para mañana.
- Mide por semanas. 2.500 a la semana se reparten como te venga bien. Un lunes flojo se compensa el jueves, sin dramas.
- Revisa tu ritmo al mes, con lo que has escrito de verdad, no con lo que te gustaría. Y ajusta la fecha a tu ritmo, no al revés.
Para hoy
Haz la cuenta con tus números. Piensa cuántas sesiones tienes de verdad a la semana, cuánto escribes más o menos en cada una y divide tu extensión objetivo entre eso. Si la fecha que sale te parece lejana, recuerda que cada semana la acerca.
En Sunday Plot pones la extensión objetivo de tu novela y, en la Estructura, te propone cuántas escenas le tocan a cada beat. Pensar en escenas en vez de en palabras suele aliviar bastante: no son 80.000 palabras, son 40 escenas. Una por sesión. En la pantalla Escribiendo marcas cada una con «La he escrito» y ves cuántas llevas. Sin ningún contador de días que se rompa por culpa de un martes.